Rua de Santa Catarina

En 1662 había en Fradelos una granja donde estaba una capilla de la invocación de Catarina de Alexandria ligada por un camino a la Puerta de Arriba de Vila de la Muralla Fernandina. En 1748, en un documento de la Misericórdia, este camino ya aparece identificado como Rua Nova de Santa Catarina, con su alineamiento corregido en 1771.

Por iniciativa de João de Almada e Melo de 1784, la calle fue prolongada hasta la Alameda da Aguardente, hoy Praça do Marquês de Pombal. A este prolongamiento se ha dado el nombre de Rua Bela da Princesa.

Gran parte de los terrenos a poniente de la calle, por ejemplo donde más tarde ha sido erguido el Grande Hotel do Porto, en la primera mitad del siglo XIX eran granjas y terrenos agrícolas que pertenecían a la grande empresaria D. Antónia Adelaide Ferreira, la Ferreirinha del vino de Porto.

En 1896, Aurélio Paz dos Reis realizó en esta calle aquel que es considerado la primera película del cine portugués, la Salida del Personal Operario de la Fábrica Confiança.

La Rua de Santa Catarina acoge hoy tiendas de moda, mercería, zapaterías, el centro comercial Via Catarina y muchos vendedores de calle. Con fachadas imponentes integra algunos ejemplos de Arte Nueva. Con una extensión de cerca de 1500 metros, la Rua de Santa Catarina es la artéria más comercial de la Baixa do Porto, estando una parte cerrada al tránsito automóvil y reservada solo a peatones.

La primera tienda de Zara fuera de España abrió en esta calle, en 1988.

 

 

 

Rua de Cedofeita

La calle debe su nombre a la Iglesia de São Martinho de Cedofeita, cuya fundación se cree remontar al siglo VI, en el medio del dominio suevo. Sobre la anteguidad del templo se habrá dicho que fue cito facta (i.e., cedo feita), derivando en Cedofeita.

Alejada del núcleo urbano medieval portuense, delimitado por la Muralla Fernandina, la zona de la actual parroquia de Cedofeita, acogió la iglesia de São Martinho, cuya fundación se cree remontar al siglo VI, lo que testimonia la vivencia de esta área en épocas bien remotas.

Sin embargo, la apertura de la Rua de Cedofeita sólo ocurrió en 1762, integrada en un amplio plan de renovación urbanística puesto en práctica por João de Almada e Melo, a través de la Junta de las Obras Públicas. El nuevo plan tenía como objetivo relacionar la zona portuaria ribereña con la alta de la ciudad, a través de la "regularización y creación de ejes de flujo, bien como su articulación transversal".[1] Entre las vías más importantes estaba la entonces llamada "Rua da Estrada", hoy Rua de Cedofeita.

La urbanización de la calle ha sido rápida. Aunque aún no estuviese concluida en el final del siglo XVIII, la denominada Planta redonda de Balck, publicada en Londres en 1813, enseña la calle ya en su extensión actual — entre la Praça de Carlos Alberto y la Rua da Boavista — y con abundante implantación de edificios de ambos los lados.

La gran mayoría de las edificaciones que hoy constituyen la Rua de Cedofeita remontan al final del siglo XVIII y inicios del siguiente. Son predominantemente estrechos y largos, con una cierta homogeneidad arquitectónica, una buena parte ostenta balcones de sacada, canterías en la definición de los vanos y pilastras, cornisas de granito o con balaústres de piedra y cerámica, y azulejos en la fachada, estos ya del siglo XIX o XX.

 

 

 

Rua Cândido dos Reis

La calle se llama inicialmente calle de la Rainha D. Amélia, en honor de Amélia de Orleães, consorte del rey D. Carlos. Con el régimen republicano, pasó a llamarse calle de Cândido dos Reis, recordando Carlos Cândido dos Reis, también conocido por almirante Reis, un conspirador republicano portugués que se ha suicidado en las vísperas de la implantación de la República en Portugal, creyendo haber fracasado la intentona.

La zona actualmente ocupada por el barrio de las Carmelitas era conocida hasta al siglo XVIII como Campo de la Via Sacra o del Calvário Velho. Ha sido aquí que, en 1704, el bispo de Porto D. Frei José de Santa Maria de Saldanha fundó el Convento de São José y de Santa Teresa de Carmelitas Descalças, del cual hoy nada más resta que las designaciones de dos calles: Rua das Carmelitas y Rua de Santa Teresa.

Abierta en 1903, en simultaneo con la paralela Galeria de Paris, la entonces calle de la Rainha D. Amélia ha sido ladeada por edificios elegantes y de buena traza, con destaque para la Casa Arte Nueva, en los números 75 al 79. Se trata de un edificio constituido por planta baja y dos pisos principales, un ejemplo típico de la arquitectura urbana Arte Nueva, datado del inicio del siglo XX, uno de los raros ejemplares de construcciones de este estilo arquitectónico en la ciudad. Gran parte del restante bloque está ocupado por el Palácio do Conde de Vizela, construído entre 1917 y 1923 y que tiene el trazo del arquitecto José Marques da Silva.

Integrado en un movimiento de recuperación de aquella zona de la ciudad, en los últimos años la Rua de Cândido dos Reis, en conjunto con la Galeria de Paris y calles vecinas, se ha convertido en un local de moda de la noche de Porto, especialmente a los fines de semana.

Una pequeña curiosidad sobre esta calle que antes de la República tenía el nombre de Rainha D. Amélia, ha sido sustituida por el nombre de Cândido dos Reis, uno de los principales promotores de la revuelta de 5 de Octubre de 1910. También es conocido como Almirante Reis e y su nombre fue colocado en varias calles sustituyendo nombres conectados con  la monarquía. Se suicidó el 4 de Octubre pensando que la revolución había fracasado, pero un día después Portugal se convierte en una república.

 

 

Rua de Sá da Bandeira

La calle ha sido llamada así en homenaje a Bernardo de Sá Nogueira de Figueiredo, figura prominente de las Guerras Liberales, nombradamente del episodio del Cerco de Porto.

La calle empezó a ser abierta en 1836, a través de terrenos que pertenecían a la abandonada cerca de los curas Congregados, que huyeron de Porto, abandonando el convento, cuando D. Pedro entró en la ciudad a la frente del Ejército Libertador.

La intención del municipio, al rasgar esta nueva arteria, ha sido la de establecer una conexión rápida y directa entre la entonces Praça de D. Pedro y la Rua do Bonjardim. Las obras empezaron en 1836 pero solo siete años después (1843) empezaron a construirse casas y las primeras que se han levantado fueron las que quedaron con las traseras mirando hacia la Viela dos Congregados.

En 1848 en la esquina del edificio que hacía la esquina de la nueva artéria con la antigua parte de Bonjardim, o sea, en la esquina del edificio que, más tarde, daría lugar a otro donde estuve el Banco Pinto de Magalhães, se ha construido una fuente pública, con dos caños que era alimentada por la fuente de Camões. Alrededor de 1875 la Câmara ha deliberado arrasar las Vielas da Neta y hacer el prolongamiento de la Rua de Sá da Bandeira para el Norte.

Un año después estaban hechas todas las expropiaciones y empezó el rompimiento de la calle que iría prolongar el trozo ya existente hasta la Rua Formosa.

 

 

 

Rua dos Clérigos

Calle que establecía la conexión entre la puerta de Santo Elói y la puerta del Olival, por el lado externo a las Murallas Fernandinas de Porto, fue durante muchos siglos llamada de "calçada da Natividade". Su nombre original viene de la antiquísima capilla de Nossa Senhora da Natividade que, hasta 1836, existió en la plaza Nova (actual Praça da Liberdade).

En 1731 fueron donados unos terrenos baldíos a la Irmandade dos Clérigos Pobres — constituida por la fusión de las fraternidades de São Pedro ad Vincula, de São Filipe Néri y de Nossa Senhora da Misericórdia — para ahí edificar su iglesia, la iglesia de los Clérigos, la gran obra de Nicolau Nasoni, cuya torre es el ex libris de la ciudad do Porto.

El patio alrededor del nuevo templo comenzó entonces a designarse por "largo dos Clérigos". Por 1860, cuando fue nombrado gobernador civil de Porto el vizconde de Gouveia, impuso el nombre actual de "rua dos Clérigos".

El desarrollo del barrio de las Carmelitas, la construcción del mercado do Anjo, de la Academia Politécnica y del hospital de Santo António, valorizaron la Rua dos Clérigos como principal vía de acceso a partir de la Baixa, ubicada alrededor de la actual Praça da Liberdade. A partir de mediados del siglo XIX, los Clérigos se asumiron como una de las más importantes calles comerciales de la ciudad de Porto.

 

 

 

Rua 31 de Janeiro

Durante mucho tiempo fue llamada Rua de Santo António, el actual nombre es un homenaje a la revuelta republicana en 31 de Enero de 1891, desencadenada como reacción al Ultimato británico de 1890.

Construida por orden de João de Almada e Melo de 1784, la calle pretendía establecer una comunicación cómoda entre el barrio de Santo Ildefonso (en la zona alta de la Praça da Batalha) y el barrio de Bonjardim (en la zona baja de la actual Praça de Almeida Garrett). Antes de la apertura de esta arteria la conexión se hacía por la actual Rua da Madeira que, en aquel tiempo, se llamaba Calçada da Teresa.

Gran parte de la calle fue construida sobre pilotes y arcos en piedra, para ultrapasar la enorme pendiente entre las extremidades de la calle y también para dar paso a la "mina do Bolhão" que por ahí corría para alimentar las monjas benedictinas del Convento de São Bento de Avé-Maria. Es una calle meticulosamente planeada, con los alzados de sus edificios proyectados por el arquitecto Teodoro de Sousa Maldonado, entre 1787 y 1793.

La calle fue finalmente abierta en 1805 con el nombre Rua Nova de Santo António. Santo António, debido a Santo António de los Congregados; Nueva, porque ya existía otra Rua de Santo António, en la Picaria.

Esta calle fue escenario de un acontecimiento que marcó, no solo la Historia de Porto, pero la de Portugal entero.

En el día 31 de Janeiro de 1891 ocurrió el primer movimiento revolucionario que tuve por objetivo la implantación del régimen republicano en Portugal. En memoria de esta revuelta, luego que la República fue implantada en Portugal, la calle fue rebautizada: Rua de 31 de Janeiro.

En conjunto con la Rua dos Clérigos y la Praça de D. Pedro, después, de la Liberdade, la Rua de Santo António/31 de Janeiro - a pesar de la fuerte inclinación -, ganó foros de excelencia. Era la arteria donde reinaban las casas de guantes, los sastres y los peluqueros de la moda. Donde estaba la Casa de Banhos, el Teatro Circo y el Teatro Baquet, éste mandado construir por el sastre António Pereira Baquet en 1859 y que, 29 años después, ha sido consumido por un violento incendio. Sobre sus ruinas se han erguido los Armazéns Hermínios que, según las crónicas de la época, eran los mayores y más elegantes de la ciudad.

 

 

 

Rua da Picaria

La Rua da Picaria es, por tradición, la calle donde se vendían muebles en Porto. Hoy en día, el comercio de la calle está más diversificado, sobre todo con la apertura de muchos bares y casas de comida. Una de las tiendas resistente y que sigue haciendo juz al tiempo en el que esta arteria era conocida por la calle de los muebles es la Moldursant, una tienda de molduras y materiales para Bellas Artes abierta desde 1917.

 

 

Rua Fernandes Tomás

La calle rinde homenaje a Manuel Fernandes Tomás (1771-1822), procurador fiscal del municipio de F. Foz, regidor, Juez de Fora en Arganil (1800), Superintendente de las aduanas y de los tabacos (comarcas de Coimbra, Aveiro y Leiria - 1805) y defensor de la comarca de Coimbra (1808). Tuve importante papel en el período de las invasiones francesas, cabendo a él el puesto de Desembargador Honorário de la Relação do Porto (1812). En 1818 fundó el Sinédrio, sociedad responsable por el estallar de la revolución liberal del 24 de Agosto de 1820. Fue diputado a las Constituyentes, teniendo participado en la elaboración de la Constitución de 1822.

 

 

Largo de Mompilher

El Largo da Picaria, a partir de 1942, pasa a ser denominado de Largo de Mompilher. Se trata del nombre aportuguesado de la famosa universidad francesa de Montpelier, tan conectada a la historia de la cultura nacional en la edad Media y en el Renacimiento. Primitivamente, también fue conocido como  Largo da Conceição.